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Una mirada antropológica de la comunicación del siglo XXI

25 Feb
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Por: Walter Carrillo Darquea
Gestor Cultural, Músico
Febrero 25 de 2019

 Los desafíos comunitarios de la comunicación Para efectos de ésta reflexión, consideramos la comunidad como condición de vida, que se desarrolla en medio de vínculos, valores y horizontes de sentido, opuestos a la lógica capitalista. En este punto de vista, la comunicación comunitaria, con sus medios comunitarios, es una práctica comunicacional y educacional de carácter emancipador.

¿Cuáles son los vínculos, sentidos, valores y sus consecuencias para el campo de la comunicación comunitaria, la idea sobre el potencial emancipador de la misma, y cómo afecta a las interrelaciones y vínculos con los procesos de desarrollo?
Un desafío comunitario de la comunicación podría empezar cuestionando las políticas, programas o proyectos que debilitan los lazos sociales y los valores comunitarios, que fomentan el clientelismo, la competencia y el individualismo en los miembros de una comunidad. Igualmente, de forma crítica, cuestionar la idea de que la comunidad se reduce al hecho de compartir un territorio, unas carencias y necesidades, cuya urgencia podría ser manipulada en función de buenas intenciones de cambio. Tener carencias y necesidades comunes no es sinónimo de comunidad (1)

En esta perspectiva, medio comunitario, debería reivindicar el potencial impugnador de la participación, el diálogo y la solidaridad comunitarios, debe retomar el sentido político, ético, crítico y autocrítico de lo comunitario. De ésta manera podría fomentar articulaciones, vínculos e interacciones entre distintos actores, además de valores comunitarios, entre estos los culturales y de la memoria.

Así, comunitaria, será un medio que promueva el fortalecimiento del tejido social y potencie las capacidades locales, en un proceso de creación constante en el territorio, la cultura y las visiones compartidas del futuro. Las comunidades no se supondrían como estructuras dadas de una vez por todas, sino que estarían en un proceso de permanente evolución y aprendizaje; desafío fundamental de la comunicación comunitaria.

¿Qué tipo de sociedad y qué tipo de ser humano (ciudadano) requerimos en el siglo XXI? Esta definición condicionará nuestra concepción de comunicación, y de otros procedimientos en la formación del ser humano. La raíz del término propone: comunicación es poner en común, comunidad, siendo así, comunicarse es estar en común, es estar en relación, es “tener o forjar algo común en base a la relación mutua, al intercambio, al diálogo”.

El diálogo, la participación y la solidaridad: principios de los medios comunitarios

El mundo humano es un mundo de comunicación (2), los hombres actúan, sienten, piensan, mediatizados por la realidad, y se relacionan con otros hombres que también actúan, piensan y sienten sobre esa misma realidad. La comunicación solamente se produce en la coparticipación de los sujetos. Es decir, la comunicación no puede ser reducida a simples estrategias y medios, porque quien elabora las estrategias, corre el riesgo de considerar a los otros, no como sujetos de comunicación, sino meros objetos, que manipulados por las estrategias o la publicidad, están incapacitados de pronunciar sus pensamientos, sentimientos y acciones sobre la realidad en que se desenvuelven.

Por estas razones el técnico de comunicación siempre se pregunta ¿qué hacer para atraer más público? La clave está en comprender que la comunicación tiene un compromiso ético y político que nos convoca a vivenciar el diálogo. Ser dialógico es no invadir, es no manipular, es no imponer consignas. Ser dialógico es empeñarse en la transformación, constante, de la realidad… el diálogo es un encuentro amoroso de los hombres que, mediatizados por el mundo, lo “pronuncian”, esto es, lo transforman y, transformándolo, lo humanizan, para la humanización de todos.

Está claro que comunicación no es solamente medios o estrategias; el peligro que encierra ésta concepción es que los sujetos convertidos en objetos no puedan expresar sus visiones, pensamientos, sus propuestas, o formas de vivir; el riesgo que se corre es ser manipulados por la publicidad y la propaganda.

Lo importante es definir el por qué de la comunicación y luego viene el cómo en congruencia con el por qué.

Cuando privilegiamos el cómo, la formación y la acción se dirige a saber o potenciar experticias para saber informar mejor, para convencer a las audiencias, que el receptor capte mejor, se motive. “Desarrollar la comunicación se ha vuelto sinónimo de multiplicar los canales de circulación de mensajes y la capacidad del medio para llegar a mayores audiencias”.

La comunicación actual no es intercambio, no es relación unos con otros, no es diálogo, ha sido puesta al servicio de un determinado tipo de sociedad. ¿Cómo se forja una sociedad donde la comunicación juega su papel? Hay dos maneras: hacerlo juntos o que un grupo imponga a otro su visión y despojen a la mayoría de lo propio. En comunicación no existe la neutralidad.

Desafío importante es la relación medios comunitarios y desarrollo, el punto crítico es cómo concibes el desarrollo, siguiendo la línea de análisis, puede ser que unos crean que han sido predestinados a trasmitir o imponer modelos de vida y de trabajo a otros, la mayoría, para este grupo de creyentes las modernas técnicas de comunicación les van a servir muchísimo: marketing y publicidad, “Quienes buscan un desarrollo endógeno, basado en la experiencia y la realidad de sus actores y relacionado con un desarrollo nacional coherente, se encuentran en la necesidad de analizar el rol de la comunicación en ese desarrollo, redescubrir una visión amplia de esa comunicación e inventar o reinventar modalidades y técnicas adecuadas de trabajo” (3)

El diálogo de saberes reta a la comunicación del siglo XXI a encarar la complejidad de contribuir en la formación de seres humanos con autoconocimiento y conciencia ecológica que, en su pensar-sentir-actuar construyan en libertad = solidaridad, el nuevo tejido social para redimir la vida amenazada (4).

El actual momento histórico es crucial para la educación porque además de enfrentar a las geopolíticas de la globalización debe hacerlo con el biopoder que vuelve mercancías a los niños, niñas y adolescentes para convertirlos en voraces consumidores y dinamizadores del fenómeno que Eduardo Bustelo denomina “capitalismo infantil” (5).

Biopoder que desde los gigantescos medios de comunicación y la industria cultural vuelve reproductores de hiperconsumismo a los niños, adolescentes y jóvenes, a quienes los somete y envía a un mundo en la nube, a vivir una edulcorada y fashion realidad light, con el fundamental propósito de alejarlos de todo ejercicio de conciencia crítica y de toda praxis emancipadora.

Los gigantescos medios de comunicación, asociados a la industria cultural, operan bajo la lógica de la ganancia y constituyen el biopoder que configuran una “subjetividad consumista por fuera de la institucionalidad escolar (…) Ahora, entonces, prima el consumidor sobre el alumno y la escuela vaciada de contenidos deviene en galpón” (6). Además, como señalan Fanfani y Tedesco, citados por Bustelo, “al sistema capitalista ya no le hace falta la escuela para asegurar la transmisión del orden hegemónico”. Los medios de comunicación masivos y la industria cultural del capitalismo modelan la subjetividad, los deseos, los intereses, los valores socialmente significativos y, especialmente, los códigos y símbolos de niños, adolescentes y jóvenes, para perpetuar el mundo capitalista e ingresar y permanecer en él. La educación tiene un papel muy secundario en la hedonista vida de la juventud actual.

Merece especial atención de parte de los comunicadores, el papel fundamental que juegan la televisión, la publicidad y la industria del juguete y videojuegos bélicos en el biopoder. Antes de ingresar a la escuela, un niño habrá visto más de 30 000 avisos publicitarios violentos. El tiempo que utilizan niños, adolescentes y jóvenes para ver televisión y/o entretenerse con videojuegos es mayor que el de su permanencia en la escuela; se vuelven así adictos al consumo a través de las múltiples y seductoras formas:
– Compra de todo tipo de productos de consumo cultural: moda, bisutería, maquillaje, calzado, bebidas, aparatos electrónicos, comida rápida, música, películas. Productos de enorme impacto en la formación de la personalidad de niños, adolescentes y jóvenes de cualquier estrato social, los cuales se homogenizan y expresan una rebeldía light, totalmente funcional al sistema.
– El alcohol, los cigarrillos y más drogas; el piercing, los tatuajes y todo tipo “personal” de amuleto, que se conjugan en manifestaciones culturales políticamente inmovilizantes, en medio de la paradójica búsqueda de identidad.
– La adicción al Internet que bajo la comunicación en la red y mediante juegos, oculta la desigualdad y asimetría de los interlocutores, introduce la competencia, la agresión y define las prioridades socialmente relevantes. Cabe anotar que no negamos las posibilidades que ofrece el Internet a la educación y comunicación.

La industria del juguete bélico y de los juegos en Internet se ha desarrollado simultáneamente a la industria militar y de la guerra. Juegos y juguetes que promueven las actitudes de beligerancia, agresividad y no aceptación del otro, desde la más tierna infancia. Actitudes inhumanas que se expresan, sorprendentemente, en todos los niveles de los sistemas educativos. Los sujetos de la comunidad educativa padecen a diario las manifestaciones aberrantes de esta “promoción” de la violencia:
– El bulling como un juego o una aventura excitante.
– El matar, entonces, es aceptable e incluso divertido.
– La violencia o amenazar con violencia es el único medio de resolver los conflictos.
– El mundo está dividido entre “buenos” y “malos”, y los malos, en particular, las “malas”, no merecen la vida.
– La violencia sexista que llega hasta el asesinato de niñas, adolescentes y jóvenes es justificada, incluso, por las mismas mujeres que reproducen la visión de objetos sexuales transmitidas por todos los medios de comunicación.
– La política puede ser válida sólo como una modalidad de eliminar a los “malos” y a cualquier voz crítica calificada de “terrorismo”.
– La dualidad y visión maniquea del mundo construye ideologías de violencia, en las cuales la justicia, la razón y una comunicación efectiva son instrumentos inútiles.

Frente a esta barbarie civilizatoria, la comunicación debe liderar la metamorfosis de sus paradigmas para contribuir al bien común y formar sanas y nuevas ciudadanías en todos los sujetos. Debe retomar su función eminentemente social y liberadora, mediante la construcción de solidaridades de todo tipo para transformar a los consumidores en ciudadanos.

El diálogo de saberes recupera la participación fundamental de los sujetos del hecho comunicacional, en la solución de sus problemas; integra en las nuevas praxis comunicativas la polifonía de los saberes, paradigmas, epistemologías planetarias; en la formación integral de la mente-cuerpo-espíritu de la humanidad del nuevo siglo y milenio.

La gestión de la comunicación: una visión sistémica

Esta visión sistémica persigue la preservación y cuidado de la VIDA y exige que los directivos impulsen nuevos liderazgos basados en los valores humanos básicos, como el amor, la solidaridad y la libertad. Y fomenten la formación de las Cinco mentes del Futuro (7): Mente disciplinada, sintética, creativa, respetuosa y ética.

Comunicación e iniciativa en los medios comunitarios

La comunicación es lo que convierte a los seres humanos en humanos, no en objetos, con la comunicación mejoramos nuestras relaciones humanas, aprendemos a escuchar a los demás, a generar empatías como capacidad de ponernos en el puesto del otro, nos libera de prejuicios y de formas de pensar equivocadas, nos vuelve más felices en todos los aspectos de la vida. Quien ha desarrollado la capacidad de comunicación vive más relajado y tranquilo, comprende su propia situación, es consciente de sus problemas y potencialidades.

Por estas razones la comunicación y la iniciativa son aspectos vitales, son capacidades a tomar en cuenta y a desarrollarlas en el equipo de trabajo de una organización de comunicación, la cual ha aprendido a acercarse a sus audiencias en términos de comunicación y con permanente iniciativa. Con esto, estaríamos activando la inteligencia social, es decir, una capacidad o serie de habilidades que permitan aprender a convivir con los diferentes.

La gestión de la comunicación tiene mayores posibilidades de éxito si sus actores tienen la iniciativa de forma permanente, para ello es necesario activar la inteligencia colectiva (8), que las responsabilidades de la formación de audiencias no recaigan solamente en el jefe de marketing, en el jefe de producción, o en el de comunicación. Debe ser una responsabilidad colectiva.

Todos podemos mirar otras oportunidades en el “mercado cultural de las comunicaciones” y aprender a expresarlas, para que sean acogidas por una dirección sensible a escuchar a los otros, como ejercicio democrático y como oportunidades potenciales a ser aprovechadas y llevadas a la práctica en programas y proyectos.

El término comunicación ligado al concepto de iniciativa se convierte en un poderoso ingrediente al momento de definir y posicionar una oferta sobre un producto comunicacional. La iniciativa es una cualidad y un valor positivo de las personas, quienes activan su poder para desarrollar soluciones, intentar cambios, proponer e iniciar un proyecto, crear oportunidades y soluciones; por eso un medio comunitario tiene un talento humano con iniciativas, todos en cada uno de los roles asignados, son en alguna medida directivos de sus espacios, puesto que cada quien cumple con la responsabilidad asignada.

Comunicación: Enfoque Intercultural

El enfoque intercultural (9) aplicado a la comunicación plantea la urgencia de lograr el conocimiento y reconocimiento mutuos, y la valoración de unos y otros como el mecanismo ideal de generar un dialogo intercultural. La interculturalidad requiere de la participación de toda la sociedad, no es una cuestión puramente étnica o de las culturas subalternizadas, implica la interrelación e interacción dialógica de diversos y diferentes actores sociales que conformar las etnias, las clases, los géneros, las regiones,…

El sistema “Comunicación Comunitaria”, que involucra a todos los actores sociales, en función del desarrollo de los derechos culturales y de la comunicación, no puede olvidar que sin el desarrollo de los derechos políticos, económicos o civiles, su acción netamente comunicacional se verá limitada.

La comunicación es la dimensión masiva de los distintos procesos que el Sistema medios comunitarios fomenta. El dialogo intercultural es a la vez polílogo (10), es decir, múltiples diálogos como dialogantes existen; permite educar la tolerancia durante el acto dialógico, generar un clima de proactividad en la relación, superar actitudes hostiles y de confrontación, aprender a construir afectos sinceros. El diálogo no pretende anular las diferencias de cualquier tipo, más bien motiva a resolverlas de cara al compromiso de construir relaciones afectuosas y democráticas desde la diversidad y heterogeneidad de los actores. El diálogo intercultural es la expresión de experiencias existenciales vitales.

Experiencias vitales condicionadas por el biopoder (11), que se asienta en la industria de la Comunicación con el desarrollo de las modernas tecnologías (TIC), las cuales vienen escondiendo detrás de la libertad de expresión un mundo “naturalizado” donde se reproducen imágenes violentas en todas sus formas, para captar y dominar la atención de toda la población. Estas exposiciones, desde las más tiernas edades, influyen en la construcción de su identidad, que se acompaña de los antivalores que deshumanizan y degradan.

Cuestionario

1.- ¿Indique uno o varios desafíos comunitarios de la comunicación?

2.- De acuerdo con el presente texto ¿Qué debería promover un medio comunitario?

3.- ¿Qué tipo de sociedad y qué tipo de ser humano (ciudadano) requerimos en el siglo XXI?

4.- ¿Qué es Diálogo? ¿Es lo mismo que estrategias y medios?

5.- Describa la comunicación en la sociedad ecuatoriana actual.

6.- Opine sobre el Sistema Medio Comunitario, propuesto en este texto.

7.- ¿Qué iniciativas propondría para el mejor funcionamiento de un medio comunitario en una concepción emancipadora?

8.- Explique el enfoque Intercultural de la comunicación.


1 Torres, Alfonso (2013): El retorno a la comunidad. Problemas, debates y desafíos de vivir juntos. Bogotá: CINDE – El Búho.

2 Freire, Paulo. (1998). ¿Extensión o comunicación? La Concientización en el medio Rural. Bogotá – Colombia. Siglo XXI Editores.

3 Grupo Talpuy (1984). Experiencia de curso – taller de comunicación con campesinos. Perú.

4 Álvaro, Lilián (2016) Ponencia sobre Educación del Siglo XXI, para Fe y Alegría. Lo que sigue del documento hasta la visión sistémica de la comunicación, pertenece a la autora, en partes ha sido parafraseado.

5 Bustelo, Eduardo. El recreo de la infancia-Argumentos para otro comienzo. Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2007, p. 57.

6 Ibíd., p. 83.

7 Gardner, Howrad (2008). Las cinco mentes del futuro. Impreso en España. Ediciones Paidós Ibérica.

8 Goleman, Daniel. (2006). Inteligencia Social: La Nueva Ciencia para mejorar las Relaciones Humanas. México. Editorial Planeta.

9 Guerrero, Patricio. (2007). Corazonar: Una Antropología Comprometida con la Vida: Asunción – Paraguay. FONDEC

10 Estermann, Josef. (1998). Filosofía Andina: Estudio Intercultural de la Sabiduría Autóctona Andina. Quito Ecuador. AbyaYala.

11 Buestelo, Eduardo (2007). El Recreo de la Infancia: Argumentos para otro comienzo. Buenos Aires Argentina. Siglo XXI editors.

 

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Publicado por en 25 febrero, 2019 en Categoría

 

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