Aquí estoy pueblo

Facebooktwittergoogle_plusmail

Por: Rección Malán Curichumbi

¡Aquí estoy pachakamak! ¡aquí estoy tayta inti!
mientras pueda hablar, hablaré con alegría,
mientras pueda caminar, caminaré con firmeza,
mientras pueda pensar, despertaré la memoria.

Aquí estoy tayta, aquí estoy yachak, hijos y nietos,
he llegado de la tierra lejana, la Nación Puruhay
he gastado mi voz, que no tiene fin,
he quemado mis pasos que nunca se rinden,
he quemado mis años, tal vez, se haga polvo.

Esta es la lucha permanente por la vida;
aquí estoy, aquí estoy fielmente consagrando
esta leyenda, este destino indígena diverso,
siempre fiel a los artes olvidados los que renacen,
a los cantos opacados los que están presentes.

Aquí estoy exaltando el arte y el pensamiento
de mi tierra, animado por el aliento
de mis abuelos, de mis padres, los amautas;
para aquello utilizo mis propias palabras:
y hablo con el viento, con la luna y el sol
con las aves, con el rio y el kishwar,
el árbol sagrado de mis ancestros,
la amapola, el alborozado canto de amor;
con estas sublimes giras de visiones,
mi alma se apasiona por estos versos,
cuyo escenario está en el pedacito de tu pecho,
en el que se quedarán como una semillita de unidad.

¡Ojalá! me pregunten, qué les traigo de viejo,
una sencilla respuesta, con humildad lo digo:
Ah, les traigo nuestros cantos, nuestros cuentos
enflorecidos y hallados en las chacras verdes,
en los trigales dorados, en las cosechas …
en las fiestas de mi tierra, inti raymi.

Y seguramente también me preguntarán.
¿Y qué les llevo de nuevo?
Ah, de nuevo les llevo estos versos renovados;
versos alegres que representa la grandeza
del corazón de mi pueblo Colta
capital de la gran Nación Puruhay.

“Estigmatizado de pobre, pobre y triste,
esta sentencia, la sembraron los malvados sierpes”
Pero aquí les llevo mi voz enaltecida
para evocar presagios con caras conocidas,
personas conocidas, sangre del mismo color
nacidos iguales y en la misma madre tierra.

Aquí estoy el caminante puruhay,
que he caminando junto con mis libros,
con mis cuadernos y mis lápices
acompañado de esta guitarra noble
la que me apoya a cantar mis canciones,
a veces duermo con ella y me la despierta.

Aún he caminado por rastrojos secos,
junto con mis ovejas en busca de hierbas verdes,
las que a veces corrían y balaban
hasta encontrar las verdes praderas.

También me acompañan los dulces recuerdos,
de nuestros padres enterrados, madres enterradas,
el camino de nuestros abuelos y abuelas,
las palabras del alcalde, del paki, del cabecilla
quienes fueron los motores de la comuna,
en abrir el camino vecinal, la escuela comunal.

Aún me asedian los recuerdos infantiles
el canto de haway, el canto de liberación,
acompañado de tunima, el real de guarapo
pilchi de chicha que repartían con amor
entre los ayllus, madrinas y taytas.

Ahora de nuevo le proclamo:
a mi pueblo, a mi tierra y a mi patria
habitantes nuevos, gente nueva
ceñidos de saberes y voces artísticos,
y a otros que ya se fueron a otras ciudades
y a otros pueblos desconocidos e ignotos,
¡señorío de dioses sagrados y almas fecundos!
estos mandatos que aun laten
en el firmamento humano
en la sangre de tus hijo y nietos
otros, talvez, por el nuevo tiempo
lo ignoren y se callen de hablar su lengua,
su nombre, su identidad, su gente.

Ante este olvido, el tiempo ha de despertar,
unas gotitas de identidad de su cultura,
ha de despertar la memoria dormida.
de aquellos jóvenes, niños desconocidos
que no se acuerdan de ese camino angosto,
por el que se caminaban saltando y cantando,
que no se acuerdan de esas chacras verdes
llena de granos: maizales, trigales a veces
cubiertos de nubes blancas, de árboles verdes.
¡Que son signos de la vida y esperanza!


Aquí estoy, Poema de la Nación Puruhuá, de Rección Malán, en #Chushik, programa radial intercultural de Pichincha Universalo 95.3 FM y 94.5 FM. 23-02-2018

Facebooktwittergoogle_plusmail

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.