Historias que cuentan memorias (Parte II)

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Por: Curi Sisa Atupaña

WIRAKUCHAS

Shamupashunchik yayitukuna; shamupashunchik mamitakuna; kay tukuy wata, chayamunimi; kay tukuy wata, tikramunimi…, era el canto que se escuchaba por esos días…

Kawsakushpaka, kayawayari; purikushpaka, shamuy niyari…, era la voz de protesta que viajaba en el viento.

En una pequeña comunidad al sur de Riobamba, donde el sol se viste de poncho y la luna aparece diminuta al rincón de un oscuro manto estrellado, año a año los jóvenes, hombres y mujeres, preparaban sus mejores galas y afinaban a la perfección sus instrumentos musicales para salir a la fiesta.

En la casa de mama Catalina, sus hijos Manuel y Jaime se adelantaban apurados con imponentes trajes de wiracucha, llevando en una mano: la bandera del arco iris, y en la otra: un rondín de finos sonidos para el juego de ida y vuelta con la voz.

Por la loma de al frente, una ola sísmica parecida a la de un terremoto, retumbaba en los suelos montañosos de la comunidad. Eran Daniel Boom, Juan, María y Melchor que venían haciendo bailar a las garrochas recién confeccionadas con metal fundido, borlas esponjosas y frescos palos de eucalipto.

Taita Francisco en su cuarto de leña, ya cocinaba una chichita dulce, mote, papa aguada y huevos para recibir a los primeros wiracuchas visitantes. Quienes ya habían cumplido la mayoría de edad, primerito tenían derecho a un vaso de chicha con puro de San Blas. Esto como gesto de agradecimiento por alegrar su hogar.

Junto a la Iglesia, Tío Rucu se ponía la blusa, el anaco, la bayeta, mama chumbi, collar multicolores y un sombrero verde con plumas de avestruz que su mujer recién había comprado. Con unas gafas negras y sus botas todo terreno entonaba la caja al ritmo del corazón. Su personaje era warmitukushka, es decir como mujer. ¡Claro…, si a todas vistas era toda una atirida (hermosa), batirida (con movimientos enamoradizos)!

Ari, ari, ari, nidura; mana, mana, mana, nidura; ari, ari, ari, nidura; mana, mana, mana, ni dura; asikuktapish, wakachishami; wakakuktapish, asichishami…, al compás de rondines, por la cancha de la casa comunal cantaban insistentemente Pedro y Mariano, buscando conquistar el amor de la linda Rosa Quisi.

Si la perrita Loba hablaría, éstas serían sus palabras: kaylla palacio shitashka kashka (este palacio botadito está); kaylla audiencia kunuklla kashka (esta dependencia calientita está), al ver la casa vacía de su familia, quienes no han venido de Guayaquil este año. Pero Lobita no se desanima y remata con un contajiante: Chayshuk palacio chapakunkami (otro palacio nos esperará), chayshuk audiencia shuyakunkami (otra dependencia nos recibirá)…, moviendo su cola contenta va donde los vecinos.

Entre tanto, en el wayku (quebrada) mientras lavaban la ropa, Catalina temblorosa contaba que la noche anterior, cuando fue de wiracucha junto a su esposo Daniel, vio claramente a Taita San Carlos. Este vestía un zamarro oscuro, poncho rojo a rayas,  sombrero blanco lleno de tiras de seda de infinitos colores, cargaba cruzado sobre su espalda un acial con macana incluida, su camisa blanca estaba rasgada y manchada de sangre, razón por la cual, salió corriendo asustada del lugar.

Según los consejos de Rosa y Manuela, sus hermanas, tenía que arrodillarse y pedir la bendición de Taita San Carlos, para que le dé fortuna y prosperidad. Sin embargo, analizando la situación, tal vez le jugaron una pasada sus ojos. La descripción del personaje corresponde a un wiracucha, quien quizá salió hace tres días de su hogar, para visitar de casa en casa a sus familiares, y como recorre día y noche, pudo haber sufrido algún accidente o una pelea durante el camino.

Bastantes de cosas pasan en la comunidad de Larapamba, que con ocasión a las festividades del Pawkar Raymi o Carnaval, florecen al encuentro con el agua y el polvito que no puede faltar en el cuento.

Colorín colorado, duisulupaki, yayitukuna (papacitos que Dios les pague), duisulupaki mamitakuna (mamacitas que Dios les pague)…


Historias que cuentan memorias (Parte II). Wiracuchas, articulo de Curi Sisa Atupaña, en Chushik, progama radial intercultural de Picincha Universal 95.3 FM y 94.5 FM. 08-02-2018

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