Fernando Daquilema, Rey de la nación Puruhá

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FERNANDO DAQUILEMA REY DE LA NACION PURUWA

Por: Arturo León*

Durante la colonia y la época republicana han sucedido numerosas sublevaciones indígenas. Una de ellas fue la capitaneada por Fernando Daquilema oriundo de Quera comunidad del pueblo Cacha, a fines del año l871 en la época garciana. Entre los año 1860 se produjo una sobreexplotación de fuerza de trabajo de los indígenas de la jurisdicción del cantón Riobamba. Se observa en ellos que la parroquia de Yaruquíes, donde se gestó la sublevación de Fernando Daquilema, fue una de las que sufrió una más drástica reducción de sus efectivos demográficos y uno de los mayores incrementos proporcionales en el pago del diezmo entre 1870 y 1871. Agobiados por el pago de tributos y por la sobreexplotación, los habitantes de las comunidades de Cacha tomaron venganza contra un diezmero prepotente y abusivo al cual ajusticiaron.

Fernando Daquilema reúne a su gente de la comarca y emprende la toma algunos centros poblados como Yaruquiés y Cajabamba; Súbitamente algunos indígenas se desbandan y entonces Daquilema ordena que tomaran Punín, que cae bajo el control de los sublevados encabezados por la capitana Manuela León, nativa de la comunidad de San Francisco de Macshi, (hatun kacha) hoy conocido como Cachaton o San Francisco de Asís, una mujer hermosa, valiente y con muchas iras y sed de venganza.

El gobernador de la provincia pidió refuerzos y llegaron desde Ambato y Quito, con quienes retomó la población de Punín luego de que fue abandonada por los indígenas. La represión que siguió fue despiadada.

LA RESISITENCIA DE FERNANDO DAQUILEMA

En diciembre de 1871, llegó al colmo la indignación de los pueblos indígenas por el abuso al que llegaron los opresores a través del cobro de los diezmos. Fernando Daquilema, descendiente de los Duchicelas, encabeza el levantamiento en Kacha (hoy la primera parroquia indígena del Ecuador), desconociendo el gobierno de blancos que reprime, explota; y, aspirando a formar un nuevo gobierno que considere a los indígenas en igualdad de condiciones.

Cerca a la laguna de Kápak-kucha (laguna del rey), en la plazoleta de la capilla de El Rosario, que en la actualidad queda en la Comunidad de Cachatón San Francisco (Hatun cacha) fueron convocados a una gran asamblea con la finalidad de elegir a un jefe para los objetivos que tenían. Todos eligieron a Daquilema como su jefe, porque vieron en Él coraje, templeza, decisión y firmeza. Tocaron la campana, la bocina, churus y la gente gritó: «Nuncanchi Jatun Apu» (nuestro gran señor); y, tomando un manto y la corona de San José, le nombraron rey.

Daquilema, joven de 26 años, inició su misión conformando con gran estrategia y sabiduría un ejército rojo compuesto por caballería que sobrepasaba de 500 unidades y hombres y mujeres dispuestos a luchar cuerpo a cuerpo con las autoridades enfrentando a las fuerzas del ejército.

Atacaron Cajabamba con 10.000 indígenas armados con lo que tenían, las mujeres con piedras, palos, tupus, waraka, garruchas; se establece la lucha a muerte, no tienen buenos resultados, son tomados presos centenares de indígenas. Luego se reorganizaron y designa a Manuela León para que capitanee el ataque a Punín; Manuela con un ejército de centenares de hombres y mujeres enfrentan a las milicias enviadas por el gobernador.

Es célebre el enfrentamiento entre la mujer bella y valiente Manuela León y el Teniente Miguel Vallejo, cuan felina salvaje se lanzó venciéndola para clavarla la garrocha en el pecho y luego arrancó los ojos con su tupo y los guardó en la faja de su anaco; por fin se consumó la venganza por haberle violado salvajemente a su huamnidad. Se tomaron con facilidad el pueblo, liberaron a los presos y luego se retiraron ante la noticia de que venían refuerzos de soldados.
El gobernador envió más de 150 soldados armados para perseguirá los cabecillas.

Ante la despiadada persecución algunos presos solicitaron el indulto, con la condición de deponer el levantamiento, que fue concedido por el gobernador y esta decisión fue publicado el 25 de Diciembre en las parroquias tomadas; situación que fue considerada por Daquilema como una traición por parte de esos dirigentes.
Dquilema, se sintío traicionado por algunos dirigentes y se entregó a las milicias garcianas, no antes de haber abrazado a su mujer e su pequeño hijo, luego fue apresado y conducido a la cárcel de Riobamba donde se encontraban presos otros dirigentes.

El Consejo de guerra ordenó a las tropas que ejecutaran en la plaza de su misma comunidad San Francisco de Macshi, atada a una picota, sin ningún juicio a Manuela León y Julián Manzano, acto macabro que se dió ante la presencia de por lo menos 200 indígenas miembros de la comunidad. Posteriormente imponen la pena de muerte para Daquilema, el 6 de Abril de 1872, es llevado a la iglesia para ser aconsejado por un sacerdote, el 8 de abril fue trasladado a la plaza de Yaruquíes, a las 11 am, lo fusilaron.

De esta manera recordamos otro de los grandes testimonios de rebeldía de nuestros valerosos hombres que salieron de los pueblos indígenas. Solo hemos querido citar algunos ejemplos de lucha, por que es necesario permanentemente recordar de donde venimos, quienes somos y a que costo existimos.

MANUELA LEON

Su nombre es sinónimo de belleza, fuerza, coraje y rebeldía. Como mujer y como indígena fue una de las dirigentes claves en la sublevación emprendida por Fernando Daquilema en contra del gobierno de García Moreno y por la reivindicación de sus derechos.
Manuela León Guamán nació probablemente en 1844, en la comunidad San Francisco de Macshi, hija de Ermenegildo León y de María Guamán.

Manuela integró el movimiento de Daquilema, era el momento oportuno para saciar la sed de venganza por la violación sufrida por parte de los diezmeros de García Moreno; y encabezó la toma de Punín, el 21 de diciembre de 1871.

Con delirante entusiasmo, lágrimas de coraje, con fe, recibieron la esperada noticia de que se iniciaría la rebelión indígena de Kacha. Manuela León, Pacífico Daquilema y su mujer Juliana Paguay, vecinos de la comunidad de Pucará Pallu, tomaron la voz del alzamiento y reclamaron el lugar de nuestros cabecillas de las poblaciones de San Francisco de Macshi, Pucará, Pallu. Los indígenas se levantaron con tambores, churus y bocinas convocando a toda la comarca a luchar por la justicia, porque la hora había llegado. Manuela, con toda firmeza encabezó la movilización por los trabajos forzados en las carreteras nacionales, los tributos y la ofensas diarias.
Su ejemplo sigue vivo

Este levantamiento se originó por los abusos en contra los pueblos indígenas, por el cobro de los diezmos por parte de los recaudadores entre ellos Rudecindo Rivera que a decir de las autoridades de gobierno de ese entonces y de algunos comisionados.

Los pueblos indígenas Licto, Cicalpa y Colta plegaron al levantamiento impulsado por los Kachas, enfrentándose a las tropas gubernamentales, luego que García Moreno decretara el estado de sitio el 21 de diciembre en Chimborazo, sin amedrentarse ante la represión, haciendo retroceder a las tropas, que regresaron a Riobamba ante la amenaza de ser tomada.

Igual que los gobernantes actuales, García Moreno utilizó calificativos en contra de quienes se levantan contra la injusticia, en la sesión del Consejo de Estado, donde se aprobó el estado de sitio, “…siendo muchos los delincuentes la equidad aconsejaba que el castigo recaiga únicamente sobre los principales culpables, esto es, sobre los cabecillas del motín y los responsables del asesinato, incendio, robo y violencia, y que debía indultarse a los demás que apartándose de las filas de la sedición se presentasen a las autoridades”.

Bajo este panorama, podemos apreciar que este es un ejemplo de valentía y coraje, que ha jugado un importante papel en la lucha de nuestros pueblos.

El 3 de enero de 1872, retornó la “calma”, disolviéndose tres compañías de la guardia nacional llamadas a servicio.

El 13 de marzo se levantó el estado de sitio, pero continuó el juicio criminal.
El 25 de marzo de 1872 se reunió el Consejo de Guerra para juzgar a Fernando Daquilema declarándolo culpable por dos supuestos delitos: haber sido el cabecilla principal del motín en el que fue declarado Rey y por responsable del asesinato de Rudecindo Rivera; siendo condenado a muerte el 8 de abril de 1872.

En esta fecha 8 de abril recordamos un años más del vil asesinato al gran apu FERNANDO DAQUILEMA.

DAQUILEMA VIVE Y VIVIRA SIEMPRE EN NUESTRAS MENTES Y CORAZONES, ¡¡CARAJO!.

Tomado de: http://ow.ly/Nucf30aJBhk

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